La imagen de la Virgen de los Dolores es de finales del siglo XIX, tallada en madera y proveniente de Granada, con la característica manos juntas.


Antes de que viniera a Lora de Estepa la Virgen de los Dolores, se sacaba en procesión a la patrona del pueblo, la Virgen del Rosario, una talla pequeña a la que vestían de negro para la procesión. 

En 1999, se llevó a restaura la imagen para el arreglo del candelero, brazos y restañar de nuevo el rostro. 

Tradicionalmente ha vestido de negro todo el año pero ahora lleva saya blanca y manto azul. Para salir, una preciosa saya roja bordada en oro y realce con motivos florales por Rosario Bernardino.

En las manos, lleva rosario de plata, en la izquierda; y pañuelo de raso blanco con encaje de bolillo, en la derecha. Tiene dos coronas de plata. 

El año 1960 se adquirió un nuevo paso para la Virgen, obra que realizó el carpintero de La Roda de Andalucía, Francisco Maldonado, por catorce mil pesetas, pagaderas en un año. Entonces volvió a salir la Virgen bajo palio, aunque humilde y con varas de madera hasta que siendo Hermano Mayor Higinio Muñoz Baena se adquirieron diez barras de metal a la Hermandad de Puente-Genil de Nuestra Señora de la Amargura, por un valor de ocho mil pesetas, confeccionándose un palio de terciopelo azul con fleco plateado.

El paso de Palio se reformó en el año 2004 para que procesionara con costaleros. Los respiraderos del paso están tallados en madera, enmarcadas con molduras de pan de plata. El palio tiene bambalinas negras lisas al igual de los faldones y manto, realizado por la Asociación de Mujeres Olaura de la localidad. Doce varales de níquel liso con macollas sujetan el palio.

La candelería que ilumina el paso se adquiere en el año 2008 constando de 24 piezas