Según la tradición fueron los hortelanos loreños quienes compraron la imágen en Estepa porque no se ajustaba a las dimensiones pretendidas.

 

La talla fue realizada en Antequera por el imaginero Diego Márquez (1724-1791), en el año 1786, según consta en la grabación dentro de la imagen, autor perteneciente a la Escuela Antequerana con propuestas tardobarrocas o rococó.

 

La imágen de Jesús Nazareno es una talla de 1'55 m., y tenía un paño de pureza tallado hasta los pies, de los que se le veían varios dedos, los brazos articulados, y pelo muy corto tallado, con lo que requiere peluca de pelo natural.

 

En 1961, Manuel Escamillas Cabezas, en su taller-estudio situado en la calle Castellar, nº 52, de Sevilla realizó las tallas de las piernas y los pies que hoy presenta, descubriendo en el ensamble de las dos maderas, (torso-paño de pureza) un documento en el que rezaba la autoría de la talla: "Me hizo Diego Márquez en Antequera, 1776".

 

En 1997 se restauró la imagen se Jesús para asegurarle las piernas.

 

En la corona de espinas adopta el trenzado de la escuela granadina. Para estar en la iglesia Jesús Nazareno tiene una cruz de madera muy sencilla, redonda con líneas onduladas y remates de alpaca plateados, obra de Manuel Domínguez en su taller de la Calle Santa Clara; y procesiona con una cruz muy hermosa con apliques de plata.

 

Nuestro Padre Jesús Nazareno de Lora de Estepa tiene en su ajuar tres o cuatro camisas, una de las cuales va abierta al pecho; y algunas túnicas más, la túnica más antígua es de terciopelo rojo burdeos y lleva apliques en oro, se conserva en mal estado, y sin documentos que nos lo confirmen los hermanos le adivinan una antigüedad de al menos siglo y medio.

 

De sus túnicas, dos fueron  donadas por unos hermanos nazarenos emigrantes que trabajan en Francia. De allí es de donde proceden una bella túnica morada y otra en rojo burdeos oscuro.

 

La Imágen del Titular tiene tres coronas de espinas, una en madera, obra de Domínguez; otra en plata al estilo granadino y otra en oro de la misma escuela. Tiene dos juegos de potencias; unas de plata, y otras, -con las que procesiona- que son obra cordobesa en plata sobredorada muy sencillas, en cada una de las cuales está grabada una de las iniciales que forman las siglas JHS desde donde arrancan los rayos de las potencias.

 

El primitivo paso donde procesionaba la imagen se hizo en 1930 en Puente Genil, costando 300 pesetas. Es el mismo paso en el que procesiona actualmente el Crucificado.

En 1960 Manuel Muñoz Blanco restaura el trono colocándole molduras y aplicando el dorado.

En 1974 se arregló el paso para Nuestro Padre Jesús donado por la Hermandad de San Pedro de Estepa.

 

Las dimensiones del paso actual son 1'85 x 2'45 m. Los respiraderos llevan casetones rectangulares de plata obra de Manuel de los Ríos y entre los motivos que lo adornan el lirio, la rosa mística, el sillón sede de la sabiduría, el Ave María, un sol. Los faroles de bronce plateado son de Manuel de los Ríos y Luis Santos, orfebres sevillanos.